martes, octubre 16, 2007

Inauguración y exposición "A. (punto)" Cartagena de Indias

Inauguración: "A. (punto)"
4 de Octubre de 2007

















































Exposición: "A. (punto)"
4 al 29 de Octubre de 2007



































































































































martes, octubre 09, 2007

Prensa "A. (punto)"- Octubre 2007- Colombia

El Tiempo. Bogotá, 2 de octubre de 2007

Una tesis que inspiró pinturas

La pintora Verónica Uribe anda con la cabeza dividida. Una parte está sumergida en la pintura y la otra en su tesis doctoral en la Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona.

"Cuando estoy escribiendo la tesis siento remordimiento por no pintar y cuando pinto siento que no voy a acabar nunca la tesis", dice. La angustia la corroía hasta que decidió pintar su investigación doctoral, por lo menos la parte que escribe en sus cuadernos de notas. "Reproduzco mis apuntes. Un cuaderno me sirve para varios cuadros", cuenta.Esa obra, expuesta en la galería Ágora, de Nueva York, es la que estará bajo el nombre de A.(punto) desde el viernes en el claustro de Santo Domingo, en Cartagena. *
ORGANIZAN: CENTRO DE FORMACIÓN DE LA COOPERACIÓN ESPAÑOLA Y EMBAJADA DE ESPAÑA EN COLOMBIA. diegue@eltiempo.com.co
El Universal. Cartagena de Indias, 3 de octubre de 2007

La obra de Verónica Uribe en el Claustro de Santo Domingo

Se exhibe en el Claustro de Santo Domingo, la exposición de Verónica Uribe.
A partir de un laboratorio de experimentación, tanto con el soporte como con los materiales de las obras expuestas, Verónica Uribe ha elaborado para esta exposición una serie de pinturas, trabajadas en dípticos de dos tamaños, que hacen directamente alusión a las dos hojas que se encuentran a lado y lado del pliegue cuando se abre un cuaderno y el alumno se dispone a tomar apuntes en una clase de teoría.
La artista pretende que la observación de estas pinturas maltratadas llevará al espectador a acercarse e intentar reconstruir la información perdida en el proceso de creación: “La idea”, afirma Verónica Uribe, “es que cada obra haga referencia a diferentes maneras accidentales o intencionales de destruir una libreta blanca, pulcra y seria: grapas, huecos, esquinas rasgadas, bolígrafos que no escriben, notas secretas con un compañero, estilógrafos que manchan el papel, quemas del rastro de cigarrillos prendidos, correcciones con productos industriales...”
Estas obras, colgadas en paredes pintadas en un tono neutro, llaman al espectador a replantearse su posicionamiento ante el papel en blanco, sus gestos más íntimos y sus accidentes no deseados a la hora de escribir o tomar apuntes.
El hecho de vandalizar tanto cuadernos ya escritos como los mismos lienzos empleados como soporte de las obras, provoca una acertada reflexión sobre el daño que se hace a la pintura, a la obra de arte genérica que durante siglos ha sido respetada hasta casi llegar a su sacralización. Para la artista, éste método de trabajo la obliga a enfrentarse desde la práctica, desde la acción, con materiales considerados semi preciosos al ser portadores de la teoría. Para ella, “la experiencia de crear, por mucha teoría que se quiera tener como respaldo, es única, irrepetible y sin antecedentes. En esos momentos de formalización y de materialización, la teoría no soluciona problemas reales”. Verónica Uribe pretende, en un momento de tanta teoría, practicar, ensayar, experimentar, vivir con la obra y entablar una relación con ella exclusivamente basada en la práctica, según ella misma afirma. En su trabajo, enfrenta y contrapone teoría y práctica, las hace dialogar, debatirse, para ver quién es más fuerte.
Las obras, dípticos que tienen en su fondo unos cuadernos de teoría de distintos cursos a los que ha asistido la artista. Una vez establecido este fondo, entra la práctica, a través de la pintura blanca, que ocultará y desvelará, en un juego logrado por medio de capas de acrílico blanco que en unos casos ocultan más que en otros. Luego, las palabras negras de la teoría regresan e intentan primar sobre el blanco, y así sucesivamente. La práctica, aparece como un juego de manchas, garabatos y rayones. Por último, con un tono trasgresor y provocador, las telas son rasguñadas, rasgadas, dañadas. “El vandalismo se entiende aquí como un acto de irreverencia contra todas las ideas, conceptos y suposiciones que en el momento de crear, el artista debe dejar por fuera”.
Esta serie de obras, realizadas expresamente para la exposición realizada en el Centro de Formación de la Cooperación Española, podrán contemplarse en el citado centro hasta finales del mes de octubre.
La entrada es libre.